Neuromodulación por Radiofrecuencia Pulsada 

y  Bloqueos selectivos

¿Qué es la Radiofrecuencia Pulsada (RFP)?

Es una técnica intervencionista y mínimamente invasiva utilizada a través de una aguja o trócar especializado, se aplican pulsos de energía electromagnética (sin llegar a quemar el tejido) sobre un área nerviosa específica para “modular” los mensajes de dolor que se envían al cerebro. La neuromodulación mediante radiofrecuencia produce una serie de cambios a nivel neuronal bien documentados por la ciencia (membranas celulares, núcleos, expresión génica, mediadores de inflamación, entre otros) que permiten en muchos casos diferir o evitar cirugías en casos indicados tras las evaluaciones de los especialistas (hernias de núcleo pulposo sin indicación quirúrgica inmediata, estenorraquis o estrecheces del canal sin déficit neurológico, estenosis foraminal, ganglionitis o radiculitis, entre otros síndromes).


Esquema de formación e impacto de una hernia del núcleo pulposo sobre las raíces nerviosas en su salida desde la columna vertebral . La compresión nerviosa producirá dolor en el sector de inervación de esa raíz nervisoa, típicamente dolor ciático en hernias lumbares y dolor braquial en hernias cervicales

Distintas distribuciones de dolor tipo ciático en hernias lumbares

¿Para qué síndromes o dolores puede estar indicada?

  • Síndrome radicular (ciática, cervicobraquialgia): Dolor punzante, quemante o eléctrico que se irradia desde la columna hacia los brazos o piernas, a menudo causado por hernias discales o protrusiones siempre que no haya daño o déficit neurológico presente.
  • Estenosis de canal: Estrechamiento del conducto por donde pasan los nervios en la columna, generando dolor y pesadez en las extremidades. 
  • Síndrome de cirugía fallida de espalda: Persistencia del dolor después de una operación de columna. 
  • Neuralgia postherpética: Dolor persistente en la zona después de haber sufrido herpes zóster. 
  • Dolor neuropático localizado: En extremidades, cadera o ingle derivado de una lesión nerviosa previa. 


Representación de estrechez o estenosis foraminal y la compresión radicular nerviosa secundaria

¿Cómo es el procedimiento durante la intervención?

  1. Preparación: Se realiza en un pabellón quirúrgico bajo condiciones de esterilidad y generalmente con anestesia local y sedación suave o superficial. 
  2. Guía: Se utiliza un equipo de rayos X en tiempo real (fluoroscopia) para guiar la aguja exactamente hasta el punto objetivo (ganglio de raíz dorsal del nervio en la región afectada)
  3. Verificación: Antes de aplicar la radiofrecuencia, se realizan pequeñas pruebas de estimulación para confirmar que la aguja está en la posición segura y correcta. 
  4. Aplicación: Se administran los pulsos de radiofrecuencia (generalmente entre 4 a 8 minutos) y, en algunos casos, una pequeña dosis de medicamento antiinflamatorio. 

¿Qué se siente después del procedimiento y cuándo hace efecto?

Es un procedimiento ambulatorio, por lo que podrás regresar a casa el mismo día. Puede sentir algo de dolor o adormecimiento temporal en la zona de la punción. El alivio puede ser inmediato principalmente pero en muchos casos la mejoría comienza a notarse de manera progresiva a lo largo de los días o incluso semanas siguientes, a medida que el nervio se modula. 

¿Cuáles son los riesgos o posibles complicaciones?

Es una técnica muy segura comparativamente. Los riesgos son relativamente bajos pero pueden incluir: 

  • Dolor, inflamación o un pequeño hematoma en el sitio de la inyección.
  • Sensación de adormecimiento u hormigueo temporal en la zona irradiada por el nervio.
  • Como en cualquier procedimiento con aguja, un riesgo muy bajo de infección o sangrado


Esquema de abordaje percutáneo para radiofrecuecia pulsada y bloqueo radicular selectivo 

Este tipo de tratamientos se realizan en pabellón de manera ambulatoria, con anestésicos locales, con guía de imágenes ecográficas y/o radioscópicas, paciente despierto y eventualmente con sedación. Como en todo tratamiento de mínima invasión existe un porcentaje de pacientes que pueden no tener un alivio suficiente del síndrome doloroso y que eventualmente requerirán nuevos tratamientos conservadores o quirúrgicos según la evolución individual.